Mediterránea Fashion Week València 2026: nueve desfiles y seis países unidos por la moda
La quinta edición de Mediterránea Fashion Week València reunió a cerca de 5.000 asistentes durante tres jornadas en las que la alta costura, la creatividad internacional y el talento emergente compartieron protagonismo. Nueve desfiles, diseñadores de seis países y una programación que convirtió a la capital valenciana en punto de encuentro para distintas culturas y maneras de entender la moda.
València volvió a situarse en el calendario de la moda con la celebración de la quinta edición de Mediterránea Fashion Week, desarrollada del 12 al 14 de octubre de 2026. La cita reunió a diseñadores, profesionales del sector, medios de comunicación, invitados y aficionados a la moda en una programación que combinó firmas consolidadas, creadores internacionales y jóvenes talentos valencianos.
El encuentro, dirigido por Sergio Puig y organizado por ACUMOVA, con producción de INKONEX, mantuvo su apuesta por vincular la moda con el patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad. La inauguración tuvo lugar en TATEL Valencia, mientras que el Complejo Deportivo-Cultural Petxina acogió las dos jornadas siguientes, ofreciendo un escenario de personalidad propia para las colecciones.
Según el balance facilitado por la organización, alrededor de 5.000 personas asistieron al conjunto de los nueve desfiles, una cifra que refleja el interés despertado por una plataforma que continúa buscando su espacio dentro del circuito nacional e internacional de la moda.
MALNE abre la semana con la elegancia parisina
La firma española MALNE, fundada por Paloma Álvarez y Juanjo Mánez, fue la encargada de inaugurar esta edición con La Femme – Verano 2027, una colección inspirada en las grandes musas de la elegancia parisina.Lejos del formato tradicional de pasarela, la presentación integró a las modelos en el espacio de TATEL Valencia, convirtiendo el desfile en una experiencia más cercana y permitiendo apreciar las prendas desde otra perspectiva. La propuesta recuperó la sofisticación de la costura, la importancia de los materiales y una feminidad construida desde el cuidado de los detalles.
La elección de MALNE para abrir la programación permitió establecer un diálogo entre la moda española de autor y las diferentes interpretaciones internacionales que llegarían durante las siguientes jornadas.
Cuatro maneras de entender la moda en una misma jornada
El martes 13 de octubre, la actividad se trasladó a Petxina con cuatro desfiles que mostraron la diversidad de estilos y procedencias presentes en esta edición.
La firma rumana RAMELLE, creada por Ramona Mihaela, presentó Make a Wish, una colección en la que las siluetas arquitectónicas y la construcción de los volúmenes acompañaron una interpretación contemporánea de la feminidad. Las prendas buscaron un equilibrio entre la estructura y la elegancia, con especial atención a las proporciones.
El diseñador turco Yiğit Eryendi trasladó al público hacia un universo futurista con Magic Planet – Gliese 667-CC, una colección que imaginó la moda del año 2078. Su propuesta introdujo una perspectiva diferente dentro del programa, explorando las posibilidades de la alta costura a través de la fantasía y de una visión de futuro.
El talento emergente comparte escenario con la alta costura internacional
La última jornada comenzó con New Talents – Barreira, una iniciativa que permitió a estudiantes de diseño presentar sus propuestas dentro de un calendario profesional.
Kiara Bejar, Mina Kocic, Laura Tomas, Camila Villamil y Juan Broseta participaron en este desfile colectivo, junto con Sergio Causera en sombrerería y Celia Pérez en estilismo. La incorporación de jóvenes creadores aportó una dimensión formativa al certamen y ofreció una oportunidad para mostrar su trabajo ante profesionales, medios y público.
La programación continuó con LEFFERS, firma rusa fundada por Olga Leffers, que presentó Paporotnik – Towards the Light. Inspirada en la naturaleza, la mitología eslava y la capacidad de resistencia, la colección utilizó la moda como vehículo para interpretar símbolos culturales y emociones.
La clausura quedó en manos del diseñador nicaragüense Erick Bendaña, con León en mi corazón: el rugir del volcán. Inspirada en la historia, los paisajes y la identidad cultural de su ciudad natal, la colección destacó por su vocación escénica, los volúmenes y el trabajo ornamental de los bordados. Una propuesta que puso el acento en la capacidad de la alta costura para contar historias vinculadas al territorio y a las raíces culturales.
Una pasarela que también pertenece al público
Más allá de las colecciones, Mediterránea Fashion Week volvió a reunir a un público diverso, desde profesionales vinculados a la industria hasta estudiantes, invitados, representantes de medios de comunicación y personas interesadas en conocer las propuestas de los diseñadores.
La presencia de creadores procedentes de España, Rumanía, Rusia, Turquía, Honduras y Nicaragua favoreció el intercambio entre distintas tradiciones creativas y permitió acercar al público valenciano colecciones que, en muchos casos, ya habían tenido presencia en otros circuitos internacionales.
El escenario de Petxina contribuyó a reforzar la personalidad del encuentro. Su arquitectura y su carácter histórico ofrecieron un marco diferente al de los grandes recintos feriales, manteniendo esa relación entre moda, ciudad y patrimonio que forma parte de la identidad del certamen.
La repercusión tampoco quedó limitada a los asistentes presenciales. Las publicaciones de diseñadores, modelos, fotógrafos, invitados y medios de comunicación extendieron la difusión de los desfiles a través de las redes sociales, ampliando el alcance de las colecciones más allá de València.
València busca reforzar su lugar en el mapa internacional de la moda
La quinta edición deja una programación que combina el reconocimiento de la moda de autor con la incorporación de nuevas generaciones de diseñadores. La participación de Miguel Llopis y de los estudiantes de Barreira representa, además, una conexión directa con el tejido creativo valenciano.
Sin embargo, consolidar una semana de la moda exige continuidad, recursos y una estructura capaz de acompañar el crecimiento de las firmas participantes. La propia organización ha reclamado un mayor compromiso económico de las administraciones para fortalecer una plataforma que considera necesaria para el desarrollo de las industrias creativas y la proyección internacional de València.
Mediterránea Fashion Week continúa así su recorrido con la intención de convertirse en un espacio estable para la moda de autor, abierto al intercambio cultural y a la colaboración entre profesionales de distintos países.
La cobertura fotográfica de esta quinta edición contó también con la presencia de Martin Esquivel y Marcos Presta, quienes documentaron las colecciones presentadas durante las tres jornadas para su difusión editorial a través de Fashion Week Gallery.
Fotografías: Martin Esquivel y Marcos Presta.
Galería editorial: Fashion Week Gallery
Crónicas de Pasarela — Revista de moda y pasarelas.








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