John Galliano regresa a la moda con Re{form}, el proyecto que abre una colaboración de dos años con Zara y cuyo propio nombre resume buena parte de la propuesta: reformar, desmontar y volver a construir. El diseñador ha trabajado a partir de prendas existentes de la firma, utilizándolas como materia para experimentar con patrones, proporciones y volúmenes antes de desarrollar la colección que finalmente llega a las tiendas.
Por Redacción de Crónicas de Pasarela
John Galliano no necesitaba inventar otra camisa y Zara, probablemente, tampoco. La compañía dispone de una de las mayores estructuras de producción y distribución de moda del mundo, mientras que el diseñador lleva más de cuatro décadas demostrando que una prenda puede convertirse en algo completamente distinto cuando se modifica una proporción, se desplaza una costura o se altera la manera en la que esa pieza se relaciona con el cuerpo.
De esa combinación nace Re{form} Zara Authored by the Couturier John Galliano, un proyecto que resulta más interesante cuando se observa su proceso creativo que cuando se contempla simplemente como otra colaboración entre una gran cadena y un diseñador reconocido. La palabra Re{form} resume precisamente esa intención de volver a dar forma a algo que ya existía, una manera de trabajar que encaja con muchos de los códigos que han acompañado a Galliano durante su carrera, aunque esta vez el experimento se desarrolla dentro de una estructura industrial capaz de producir y distribuir moda a escala mundial.
El archivo de Zara como punto de partida
La palabra “archivo” tiene un significado especial en la moda y suele llevarnos a imaginar salas donde se conservan vestidos históricos, patrones, tejidos y décadas de memoria creativa. En este caso, sin embargo, Galliano ha explicado con bastante naturalidad que comenzó trabajando con prendas que Zara ya tenía disponibles. Inicialmente habló de los “archivos de Zara”, aunque posteriormente reconoció que buena parte de aquel material procedía del stock de la compañía.
Esas prendas se convirtieron en material de experimentación. Abrigos, vestidos lenceros, camisas y pantalones fueron desmontados, invertidos y modificados; las proporciones cambiaron, algunos elementos se desplazaron y las siluetas comenzaron a adquirir otra lectura. No significa que las prendas que ahora llegan al mercado sean simplemente ropa antigua de Zara modificada una a una, sino que aquellas piezas sirvieron para desarrollar los prototipos sobre los que posteriormente se construyó la colección comercial.
Galliano ha comparado este proceso con el trabajo de un DJ o incluso de un hacker, alguien que toma un material existente, lo manipula y termina encontrando una nueva posibilidad dentro de él. La comparación ayuda a entender Re{form}, porque el diseñador no intenta esconder el origen industrial de aquello que tiene delante, sino utilizarlo como materia prima para su propio lenguaje creativo.
Galliano sigue estando ahí
Quien espere encontrar únicamente los básicos habituales de Zara acompañados por un nombre célebre puede llevarse una sorpresa. En la colección aparecen muchos de los recursos asociados al universo de Galliano: sastrería intervenida, proporciones alteradas, transparencias, capas, volúmenes y prendas que parecen desplazarse alrededor del cuerpo mientras juegan con la frontera entre lo terminado y lo aparentemente inacabado.
También existe una mirada hacia su propia historia. Entre las referencias documentadas aparece Les Incroyables, la colección de graduación que presentó en Central Saint Martins en 1984 y que ayudó a situar su nombre dentro de la nueva generación de diseñadores británicos. Más de cuarenta años después, aquella fascinación por transformar la silueta y revisar códigos históricos reaparece en un escenario muy diferente, porque el destino ya no es una pequeña colección construida alrededor del atelier, sino la enorme maquinaria comercial de Zara.
Una relación que va más allá de una colección
Re{form} tampoco ha sido concebido como una colaboración aislada. Zara y John Galliano han establecido una relación creativa de dos años, según la información publicada alrededor del lanzamiento, lo que convierte esta primera entrega en el comienzo de un proyecto más amplio y permite pensar que la propuesta irá evolucionando en las próximas colecciones.
La relación con Marta Ortega Pérez, presidenta de Inditex, también ayuda a entender cómo se llegó hasta aquí. Galliano ha relatado que inicialmente rechazó la propuesta de colaborar con Zara y que ambos continuaron manteniendo el contacto. Después de su salida de Maison Margiela en 2024, fue tomando forma una idea diferente, basada precisamente en esa posibilidad de reformar prendas existentes y utilizar la estructura de Zara como un territorio de experimentación que hasta entonces no había formado parte de su carrera.
El momento tampoco es menor. Galliano dejó Maison Margiela después de una década como director creativo y Re{form} supone su regreso a un proyecto de moda con una capacidad de exposición internacional enorme. No vuelve al frente de una casa de alta costura ni de una firma tradicional de lujo, sino asociado a una de las empresas que mejor representan la producción y distribución global de moda contemporánea.
Cuando Zara busca autoría
Zara lleva tiempo acercándose a creadores procedentes de territorios que tradicionalmente parecían bastante alejados de una cadena de moda de masas. Las colaboraciones desarrolladas durante los últimos años con diseñadores, fotógrafos y figuras de la industria han contribuido a construir una imagen cada vez más vinculada a la cultura de moda y no exclusivamente a la rapidez con la que una tendencia puede llegar a una tienda.
La llegada de Galliano lleva esa relación un poco más lejos porque aquí no solo importa el nombre que aparece asociado a la etiqueta, sino una manera reconocible de construir ropa. La colección, además, alcanza en determinadas piezas precios muy superiores a los habituales de Zara, algo que vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que lleva tiempo acompañando la evolución de la compañía: hasta dónde puede acercarse una marca de distribución masiva a determinados códigos del lujo sin dejar de ser aquello que la convirtió en Zara.
Re{form} no convierte a Zara en una casa de alta costura, ni tendría demasiado sentido presentarla de esa manera. Una prenda tampoco se convierte automáticamente en lujo porque detrás aparezca el nombre de un couturier. Lo que sí introduce Galliano es algo que resulta mucho más difícil de producir industrialmente: una autoría creativa fácilmente reconocible. La diferencia no está únicamente en qué se vende, sino en la historia que acompaña a la forma en la que esa prenda ha sido pensada.
La contradicción que hace interesante a Re{form}
Hay una contradicción inevitable en el proyecto y quizá sea precisamente una de las razones por las que merece ser observado. El proceso creativo comienza recuperando prendas existentes, desmontándolas y preguntándose qué se puede hacer con aquello que ya está fabricado, una idea especialmente sugerente en una industria acostumbrada a producir enormes cantidades de ropa cada temporada. Sin embargo, el resultado termina entrando nuevamente en un sistema industrial preparado para fabricar y distribuir prendas a gran escala.
Por eso sería un error convertir automáticamente Re{form} en un discurso sobre sostenibilidad. Reutilizar prendas durante el proceso creativo y desarrollar nuevos diseños a partir de ellas puede resultar interesante desde el punto de vista del diseño, pero evaluar el impacto ambiental de una colección requiere conocer muchas otras variables: materiales, cantidades producidas, trazabilidad, procesos industriales, transporte y duración real de las prendas. Sin esos datos, sería difícil sostener conclusiones serias.
Lo interesante está en otro lugar. Galliano propone mirar primero lo que ya existe antes de dibujar algo nuevo, mientras Zara permite que un diseñador acostumbrado a trabajar desde la lógica del atelier intervenga sobre los códigos de una compañía construida precisamente alrededor de la escala industrial. Es en ese encuentro, y también en sus contradicciones, donde Re{form} encuentra buena parte de su identidad.
Un regreso que no borra el pasado
Hablar del regreso de John Galliano sin mencionar su historia sería contar solamente una parte. En 2011 fue despedido de Dior después de hacerse públicas sus declaraciones antisemitas y racistas, y posteriormente fue condenado en Francia por insultos públicos de carácter antisemita. Aquellos hechos forman parte documentada de su trayectoria y continúan apareciendo inevitablemente cuando se analiza su regreso a posiciones de gran visibilidad dentro de la industria.
Después llegaron años de rehabilitación personal y profesional y, finalmente, su etapa en Maison Margiela, donde recuperó una posición central dentro de la conversación creativa de la moda. Reconocer la enorme influencia de Galliano como diseñador no obliga a ignorar ese pasado, de la misma manera que recordar lo sucedido no impide analizar el valor creativo de su trabajo. Para una publicación de moda, ambas partes forman parte de la misma historia.
Mucho más que poner un nombre sobre una etiqueta
La fórmula más sencilla habría sido crear una colección limitada, colocar el nombre de John Galliano junto al de Zara, lanzar una gran campaña y esperar que el atractivo de la colaboración hiciera el resto. Re{form} intenta ir algo más lejos al convertir la propia ropa de Zara en el punto de partida del proceso creativo y obligar a dos mundos aparentemente distantes a trabajar sobre el mismo objeto.
Por un lado está un diseñador formado en la cultura del atelier, la construcción, la teatralidad y la transformación de la silueta; por otro, una compañía cuya fortaleza reside precisamente en su extraordinaria capacidad para producir y distribuir moda. El encuentro permite a Galliano trabajar en una escala que nunca había formado parte de su práctica habitual y ofrece a Zara algo que una gran estructura industrial no puede fabricar simplemente aumentando la producción: una mirada personal.
Todavía es pronto para saber qué dejarán los dos años previstos de colaboración o si esta primera colección será la que termine definiendo el proyecto. Lo que sí demuestra Re{form} es que la relación entre el lujo, la autoría y la moda industrial continúa cambiando, y que las fronteras que durante décadas parecían separar esos mundos son hoy mucho menos claras.
Galliano no ha llegado a Zara simplemente para hacer que la compañía parezca una casa de alta costura. Ha utilizado algo mucho más cercano a su propia manera de entender la moda: tomar una prenda que creemos conocer, desmontarla, alterar sus proporciones y obligarnos a mirarla otra vez.
Re{form} Zara Authored by the Couturier John Galliano
Primera entrega: 2026
Proyecto creativo: John Galliano para Zara
Campaña: Steven Meisel
Fuentes: información oficial de Zara y entrevistas y documentación publicadas con motivo de la presentación de Re{form}, entre ellas la entrevista de Vogue a John Galliano. Los aspectos valorativos y de análisis corresponden a Crónicas de Pasarela.



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