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RUNWAY MOTION · 2026

Serie especial · La moda española después de la pasarela · Capítulo 4

Madrid es Moda: de complemento a alternativa

Durante mucho tiempo, hablar de la semana de la moda de Madrid significaba mirar prácticamente en una sola dirección. La gran pasarela concentraba diseñadores, prensa, fotógrafos, invitados y buena parte de la conversación que se generaba alrededor de las colecciones. Fuera de aquel escenario podían suceder muchas cosas, pero el centro estaba perfectamente identificado.

Ese mapa ya no es tan sencillo.

Madrid es Moda nació dentro de un calendario en el que MBFWMadrid seguía funcionando como gran referencia y durante sus primeros años resultaba lógico interpretarla como una programación complementaria: una manera de llevar la moda a otros espacios de la capital mientras la gran pasarela mantenía su propio calendario.


Con el paso de las temporadas, sin embargo, algo empezó a cambiar. La programación urbana fue adquiriendo identidad propia, aparecieron formatos diferentes y comenzaron a encontrarse en ella nombres que durante años habían formado parte de la historia de Cibeles y MBFWMadrid.

La pregunta dejó entonces de ser qué ocurría alrededor de la gran pasarela para convertirse en otra bastante más interesante: ¿qué están encontrando algunas firmas en Madrid es Moda?

Cuando la ciudad se convierte en escenario

Una pasarela convencional tiene una enorme ventaja: concentra.

Los horarios, la prensa, los fotógrafos, la producción y los invitados se reúnen en un mismo espacio. Para quien cubre profesionalmente una semana de la moda, esa concentración facilita el trabajo y permite pasar de una colección a otra siguiendo un calendario relativamente ordenado.

Madrid es Moda parte de una lógica diferente.

La ciudad deja de ser simplemente el lugar donde se celebra la semana de la moda y puede convertirse en parte de la propia presentación. Una firma puede escoger un espacio relacionado con su colección, trabajar con un aforo distinto, plantear una acción en una tienda o construir una experiencia que difícilmente encajaría en los minutos establecidos de una pasarela tradicional.

La localización deja entonces de ser un recipiente y comienza a formar parte del relato.

No todas las colecciones necesitan veinte minutos de pasarela

Durante años hemos asumido que presentar una colección significaba casi necesariamente organizar un desfile. Pero una prenda puede enseñarse de muchas maneras.

Puede hacerse mediante una presentación estática, una instalación, una conversación con el diseñador, una acción performativa, un recorrido por un espacio, un showroom o un encuentro en el que periodistas y profesionales puedan acercarse físicamente al producto.

Ninguna de estas fórmulas elimina el valor del desfile.

Ver una colección en movimiento continúa ofreciendo algo difícil de sustituir. La caída de un tejido, la proporción de una silueta y la relación entre las distintas salidas adquieren otra dimensión sobre una pasarela.

Pero para determinadas firmas, la libertad para decidir cómo quieren ser vistas puede resultar tan importante como el tamaño del escenario.

Los diseñadores históricos cambian la lectura

El crecimiento de una plataforma puede medirse de muchas maneras, pero existe un indicador particularmente interesante: quién decide utilizarla.

Cuando en un calendario urbano aparecen firmas con una trayectoria larga dentro de la moda española, la iniciativa deja de poder interpretarse exclusivamente como un espacio periférico para propuestas alternativas.

Como vimos en el capítulo anterior, nombres como Duyos, Roberto Torretta, Roberto Verino, Devota & Lomba, Aurelia Gil, Dolores Cortés, Pilar Dalbat, María Lafuente, Félix Ramiro, García Madrid o Maison Mesa forman parte de un mapa profesional mucho más complejo que el de hace una década.

Eso no significa que todos hayan abandonado MBFWMadrid. Algunos han participado en diferentes plataformas y precisamente por ello debemos evitar construir una falsa batalla entre dos calendarios.

Lo que sí demuestra es que Madrid ofrece actualmente a una firma más de una manera reconocible de presentar moda durante la misma semana.

¿Alternativa o complemento?

Probablemente las dos cosas.

Para una firma que participa también en MBFWMadrid, Madrid es Moda puede funcionar como complemento: otra acción, otro público y otra forma de prolongar la comunicación.

Para quien decide presentar su colección únicamente dentro del circuito urbano, puede convertirse en alternativa.

Y para determinadas marcas quizá ninguna de las dos sea suficiente por sí sola.

La moda actual permite combinar presentación física, campaña digital, tienda, prensa, redes sociales, showroom y relación directa con clientes. Pretender que una única plataforma resuelva todas las necesidades de comunicación y negocio de una empresa resulta cada vez menos realista.

La proximidad al consumidor

Aquí aparece una de las diferencias más interesantes.

Las grandes pasarelas profesionales han funcionado tradicionalmente mediante un sistema de acceso controlado. Diseñadores, compradores, prensa, fotógrafos, invitados y profesionales forman el público principal.

Llevar la moda a la ciudad permite reducir parte de esa distancia.

Una presentación en una tienda, una acción visible desde la calle o un acontecimiento relacionado con el comercio puede acercar la colección a personas que nunca solicitarían una acreditación para asistir a una semana de la moda.

Para una firma que vende directamente al consumidor, esa proximidad puede tener un valor considerable.

Y plantea otra cuestión fundamental: ¿debe una semana de la moda hablar únicamente a la industria o también a las personas que finalmente compran las prendas?

La ciudad también tiene inconvenientes

El modelo urbano no está libre de problemas.

Cuando los acontecimientos se reparten por diferentes puntos de una ciudad, la cobertura profesional se vuelve mucho más complicada. Los desplazamientos consumen tiempo, los horarios pueden solaparse y resulta físicamente imposible asistir a todo.

La concentración de una gran pasarela tiene precisamente la ventaja contraria: durante varias horas, buena parte de la industria está reunida en un mismo lugar.

También existe el riesgo de fragmentar la atención. Una presentación extraordinaria puede competir simultáneamente con otras acciones repartidas por Madrid y perder parte de la repercusión que habría obtenido dentro de un calendario centralizado.

Por eso tampoco tendría sentido presentar Madrid es Moda como la evolución inevitable de todas las semanas de la moda.

Libertad y concentración son ventajas diferentes.

¿Y dónde está el comprador?

Volvemos inevitablemente a la pregunta que atraviesa toda esta serie.

Podemos cambiar el recinto por la ciudad, sustituir una pasarela por una presentación y acercar las colecciones al consumidor. Pero si hablamos de moda como actividad empresarial, tarde o temprano tendremos que preguntar por el negocio.

Madrid es Moda ha incorporado desde su propia filosofía la relación entre moda, ciudad y comercio. Ese planteamiento resulta especialmente interesante porque sitúa la actividad más cerca de los lugares donde realmente se vende.

Pero la proximidad física al comercio no garantiza por sí sola resultados comerciales.

Será necesario distinguir entre público, clientes, compradores profesionales, contactos y ventas. Una persona que entra en una tienda durante una actividad de moda no desempeña la misma función que un distribuidor interesado en representar una colección.

Ambos pueden ser importantes. Simplemente producen resultados diferentes.

Una firma pequeña puede necesitar otra escala

La diversidad de formatos introduce además una cuestión económica.

No todas las empresas de moda españolas tienen la dimensión necesaria para asumir las mismas inversiones. Una firma independiente puede disponer de una excelente colección y, al mismo tiempo, trabajar con una estructura empresarial extremadamente pequeña.

Para ella, el coste de producción de una presentación importa tanto como la repercusión conseguida.

La posibilidad de adaptar el formato a los recursos disponibles puede convertirse en una ventaja, siempre que esa reducción de escala no signifique desaparecer también de la atención de medios y compradores.

Ese equilibrio entre coste, libertad y repercusión probablemente explica parte de la búsqueda de nuevas formas de presentación.

Madrid ya no funciona alrededor de un único centro

La consecuencia más interesante quizá no sea que una plataforma esté ganando espacio a otra.

Es que la propia semana de la moda madrileña se ha vuelto policéntrica.

Durante los mismos días pueden convivir una gran pasarela, presentaciones urbanas, acciones comerciales, showrooms, eventos privados y propuestas independientes. El profesional tiene que construir su propio recorrido y la firma puede elegir dónde quiere aparecer.

Esto cambia también la manera de entender el éxito.

Ya no basta con preguntar quién tiene el calendario más largo o quién reúne más invitados. Tendremos que observar qué plataforma resulta útil para cada objetivo.

La verdadera competición quizá no esté en Madrid

Hasta ahora hemos observado principalmente lo que ocurre en la capital, pero sería un error utilizar Madrid como medida de toda la moda española.

Barcelona trabaja con modelos diferentes. Sevilla ha construido alrededor de la moda flamenca un ecosistema extraordinariamente especializado. Valencia cuenta con sectores y ferias profesionales propias, y otros territorios desarrollan plataformas vinculadas a sus respectivas industrias.

Además, algunos de los acontecimientos con mayor capacidad comercial de España no son necesariamente los que concentran más conversación generalista.

Por eso el siguiente paso de esta serie será alejarnos de la discusión entre MBFWMadrid y Madrid es Moda.

La pregunta será mucho mayor:

¿cuál es realmente el mapa profesional de la moda en España?

Y para responderla tendremos que separar de una vez por todas cuatro conceptos que demasiadas veces mezclamos: pasarela, feria, comunicación y negocio.


Serie especial · La moda española después de la pasarela

Capítulo anterior:
¿Dónde están los diseñadores que antes desfilaban en MBFWMadrid?

Próximo capítulo:
El verdadero mapa profesional de la moda en España


Archivo fotográfico y licencias editoriales:
FashionWeekGallery — fotografía de pasarela y archivo editorial

Fotografía y cobertura profesional:
Martin Esquivel Fotógrafo

📸 Crónicas de Pasarela · Team
Fotografía, pasarela, backstage y actualidad profesional de la moda.

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